Donde publico lo que me dejan en la escuela para tener una motivación real para hacerlo.

lunes, 30 de noviembre de 2009

La ética del hacker y la ciberguerra

El veinte de noviembre de este año, la página de Internet de la Marina de Perú mostraba una imagen muy diferente a la habitual. El encabezado decía: "VIVA CHILE MIERDA", se presentaba la imagen de una pintura de la guerra del Pacífico, donde se enfrentó las república de Chile contra Bolivia y Perú, así como consignas a favor del gobierno de Chile como: "No somos una republiqueta, ésta es una democracia ejemplar y nuestras instituciones no se dedican al espionaje".

Como respuesta, la página de una municipalidad Chilena sufrió un ataque similar, en donde podían leerse consignas como: "Bienvenidos a la ciberguerra rotos chilenos".

Esta es una más que los recientes ataques de una guerra cibernética que se viene gestando aproximadamente desde el año 2007, con ataques conocidos dentro del mundo del "underground" informático como "defacements" que consisten en reemplazar la información oficial de una página por información plantada por el atacante sin autorización.

¿Es esto hacking? Los medios de comunicación llevan décadas reportando este tipo de actividades y siempre aparece el denominador "hacker" para etiquetarla y clasificarla fácilmente.

La comunidad hacker mexicana, aunque no se encuentra en su mejor momento, sigue activa después de un gran boom durante los años noventas, en donde aumentó drásticamente el número de defacements que llamaron la atención de varios noticieros como el de Joaquín López Dóriga y también de la revista Proceso. También surgieron algunas comunidades y revistas sobre el tema de distribución electrónica como RaZa-MeXiCaNa y Raregazz entre otros.

La mejor definición del hacker que se ha hecho hasta el momento viene del libro "Hackers, heroes of the computer revolution", escrito por Steven Levy en 1984. En él, el autor afirma que un hacker no es un criminal ni atacante, si no un adherente a cierta ética que promueve la experimentación y la compartición libre de la información.

DeadSector, miembro de RaZa-MeXiCaNa afirma: "No queremos un 'Big Brother' que controle nuestras vidas. Quiero la libertad de triunfar o fracasar, libertad de expresión, libertad de religión, libertad de prensa todas esas cosas que los gobiernos socialistas tratan de quitarnos."

A pesar de sus ideas, algunos miembros de su mismo grupo de hackers tenían una postura contraria y durante los noventas realizaron defacements con consignas zapatistas. Sobre esto responde: "Si en algún momento hicimos defacements en contra de gobierno no fue porque quisiéramos un gobierno socialista, ese ya lo teníamos en México. Al contrario, queremos un gobierno con poder limitado y mas libertades a los ciudadanos."

Yield, del mismo grupo, añade: "No, [el zapatismo] nunca fue nuestra bandera. Algunos integrantes de aquellas fechas hablaron de más, involucrándonos en un movimiento en el que individualmente teníamos nuestra propia opinión y respetabamos la de los demás, pero como grupo siempre fuimos neutrales."

Por otra parte, Pekka Himanen, autor de "La ética del hacker y el espíritu de la era de la información" propone que el hacker no es un experto en computadoras, si no una persona con una ética de trabajo diferente.

DeadSector concuerda: "Yo soy uno de los que opinan que el hacking no tiene nada que ver con computadoras, programación o Internet".

Aunque las opiniones divergente existen. Lucas, un hacker tijuanense, afirma: "Gore Vidal decía que no estaba interesado en personas homosexuales si no en actos homosexuales. Creo que es más o menos igual con lo del hacking, lo importante son los actos, no las personas. Siempre ví esto del hacking como una manera de poder influenciar el sistema y tener lana, obvio. Cambiar el mundo, sí, pero mediante influencia, mediante el ejemplo mediante persuación, mediante discusiones".

La ética del hacker puede verse en el software libre, la piratería, los llamados LAN Parties (reuniones de amigos para crear redes informáticas y compartir archivos). Sin embargo, la etiqueta que los medios ponen a los criminales informáticos como "hackers" no es la más adecuada de acuerdo a los autores que escriben sobre el tema.

J., un hacker mexicalense, al ser interrogado sobre la imagen de los hackers en los medios afirma: "Lo que pasa es que los periodistas no saben nada del hacking, no investigan bien y terminan distorsionando la realidad. Esto nos afecta a todos, por que nos miran con miedo y piensan que todos somos criminales".

Aunque olvida mencionar los casos donde realmente hay daños, como en la ciberguerra entre Chile y Perú, J. y los demás hackers entrevistados confían en la ética del hacker no como un crimen, si no como un transformador de la sociedad para bien.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Los problemas de una escuela excelente

Dentro de los planteles incorporados al Colegio de Bachilleres de Baja California (COBACH) es fácilmente destacable el plantel Baja California, ubicado en la avenida Heróico Colegio Militar. Lo primero que salta a la vista es la extensión de su terreno, aproximadamente diez hectáreas, así como la cantidad enorme de instalaciones: Campo de football americano, soccer, volleyball de playa, gimnasio, teatro, dos cafeterías y recientemente alberca semiolímpica. Instalaciones envidiables incluso por instituciones privadas de nivel medio superior.

Durante los semestres anteriores se ha colocado dentro de los primeros niveles estatales en aprovechamiento académico y en diferentes competencias deportivas y culturales los alumnos del plantel se llevan los premios.

A pesar de todas las cifras positivas, el plantel posee problemas graves tanto internos como externos que amenazan con afectar el aprovechamiento y quitarle el liderazgo.

Durante el semestre pasado, Joaquín N.* se dirigía caminando hacia su escuela cuando fue aproximado por dos personas a bordo de una motocicleta quienes le robaron su teléfono celular. Su historia es común para los estudiantes que viven en los alrededores y deben trasladarse a pie hasta el plantel. Algunos de ellos son asaltados y deben entrar a clases a pesar de que el susto aún no ha pasado. El problema de la seguridad, a pesar de que el planten tiene vinculación con el departamento de seguridad pública, no se ha resuelto del todo.

Los alrededores de la escuela, además de ser inseguros, no poseen los comercios que los estudiantes necesitan. Sólo existe una papelería, muy mal surtida, y no hay mucho más sólo algunos cibercafés, cada vez menos accesibles debido a que ahora se prohíbe la entrada y salida libre de los estudiantes para protegerlos y evitar que pierdan clase al irse "de pinta".

Por otra parte, existen también los robos internos, que ocurren cuando los estudiantes dejan sus pertenencias desatendidas dentro del salón y alguien aprovecha para robar todo el contenido de valor de las mochilas. El problema se ha intentado solucionar proporcionando gafetes de identificación a los estudiantes en la entrada, sin embargo no ha funcionado ya que algunos olvidan portarlo, lo pierden, y se les niega el acceso.

Esto sin contar los conflictos que también cargan desde su hogar y repercuten en sus educación.

"Muchos alumnos traen problemas familiares", afirma Antonio Ramírez, líder sindical del plantel, "algunos también problemas económicos, lo que implica que quizá no tienen los recursos para conseguir materiales o copias que les encargan los maestros, pero también puede significar que tienen que trabajar".

Alfonso M., en algún momento tuvo que lidiar con tres empleos simultáneos para poder sostener sus estudios, a los cuales les dedicaba muy poco tiempo al estar tan ocupado con el trabajo.

Otros, por ejemplo, tienen problemas psicológicos, son sujetos de violencia fuera del plantel, han estado presentes en balaceras o han sufrido casos de secuestro cercanos a su familia, lo cual crea un ambiente poco favorable para el aprendizaje. Las tres orientadoras que existen en la escuela no se dan abasto para atender a los aproximadamente dos mil cien estudiantes del COBACH Baja California.

En el año 2004 hubo una huegla de maestros debido al problema de la homologación salarial de los empleados federales y estatales (más información en http://sp-cobach.blogspot.com). Debido a ella, los estudiantes perdieron clases y el programa de estudios no se pudo concluir del todo. Esto trajo desprestigio y desconfianza a la imagen de la institución, y durante el siguiente ciclo muchos estudiantes prefirieron entrar a otros subsistemas como CECYTE.

El director del plantel, Ramón Hernández Velarde, menciona que hay planes para mejorar la institución y la educación media superior en general, como la RIEMS, o la reforma integral que involucra mejoras en muchos aspectos. Dentro del plantel ya se está preparando un área de lectura especial y se implementó el plan de acción tutorial, donde maestros son asignados para asesorar académicamente a los estudiantes de un grupo determinado. También se está intentando la certificación ISO 9000, pero "aún hay mucho por hacer", añade el director.

Sin embargo, la problemática general es ya considerados normal para escuelas del tercer mundo y el problema se da escala nacional. El plantel Baja California es uno de los mejores equipados, con mayores promedios, y aún así es afectado por grandes problemáticas. La educación no como un factor de desarrollo humano, si no como fabricante de personas capacitados para el trabajo monótono y poco creativo.


* Los nombres de los estudiantes se han cambiado para proteger su identidad.

sábado, 31 de octubre de 2009

Entre el código y la partitura

Mariela de Lucas es una mujer que se ha infiltrado hasta lo más profundo de los territorios dominados por el género masculino. No solamente es baterista de rock clásico en dos bandas, también es programadora de videojuegos para teléfonos celulares, y en ambas ramas las mujeres son escasas. En esta entrevista conoceremos sus inquietudes y los caminos que la llevaron hacia donde está actualmente.

Mis inicios en la música no fueron en la batería. Iba a clases de piano a un pequeño instituto ya que mis papás me habían regalado un teclado electrónico. Como el lugar era tan pequeño, todas las clases las daban en un cuartito, donde estaban los demás instrumentos y también la batería. Al ver a los estudiantes pegarle a los tambores y platillos me llamó la atención que eran todos hombres. Así que me cambié, ya que no hay muchas mujeres bateristas me pareció buena idea. De hecho sólo conozco a otras dos bateristas en la ciudad.
Mi cambio de instrumento sucedió cuando tenía como quince años. Afortunadamente mi familia no puso ninguna traba ni objeción, como he escuchado que sucede con otras muchachas. En realidad, mis padres y familiares habían sido indiferentes hasta hace poco.

Comencé tocando formalmente a los dieciocho, cuando entré a la universidad y me uní a la orquesta Contratiempo del CETYS. Después me uní al grupo D’Vintage, con quienes ya tengo cinco años tocando y nos enfocamos en el rock clásico de los años sesentas y setentas. Me han comentado que gracias a que tenemos una baterista del sexo femenino a la gente le llama más la atención nuestras presentaciones, y sin duda alguna aplauden mucho. Ya nos hemos presentado en muchos escenarios de la ciudad y con considerable éxito.

Recientemente entré a la banda Paris 71, que es un tributo a la banda The Doors y también hemos tenido muy buena aceptación. Incluso me ofrecieron un espacio como locutora de rock clásico en la estación 98.3 de la ciudad, y esto como resultado de mi participación en estos grupos.

Cuando recién entré a la orquesta Contratiempo también comencé mis estudios de cibernética y al terminar estuve trabajando con mi madre en su agencia de seguros, sin embargo era un trabajo muy tedioso y repetitivo. Hasta cierto punto estaba desesperada y ninguna maquiladora de la ciudad estaba contratando, en parte por la crisis económica que ya se vino fuerte. Así que hice la prueba en una empresa desarrolladora de videojuegos para celular y fui aceptada.

Afortunadamente me siento muy a gusto en ese ambiente, aunque también hay muy pocas mujeres, menos del 10%. Me interesan los videojuegos, antes me ponía a jugar Mario Kart diario a la hora de la comida, pero ahora lo he dejado por un lado. Supongo que como es mi trabajo no me llama tanto la atención.
Algunos de mis compañeros de trabajo van a verme a los conciertos y parece que les gusta. He pensado que quizá hay una manera de combinar la música con la programación, sobre todo cuando ahora hay tantos juegos “musicales” o rítmicos, pero hasta ahora no se me ha ocurrido ninguna.

martes, 20 de octubre de 2009

BajaProg 2008

Desde sus inicios como concierto para amigos y conocidos en un pequeño bar llamado Guaycura, el BajaProg ha crecido increíblemente hasta convertirse en un evento turístico de atracción mundial. Poco a poco el festival de rock progresivo atrajo a gente de los rincones más alejados del planeta y fue incrementando el número de bandas que se presentaban, así como la calidad y notoriedad de éstas. El resultado es increíble: Cuatro días de música en dos escenarios diferentes y veinte bandas de los estilos más variados para disfrutar.

Ya se han presentado artistas de la talla de Carl Palmer, Focus, Caravan, Il Balleto di Bronzo y Marillion. La organización y las atracciones han ido creciendo junto con el público.

Lamentablemente, en el 2009 no tendremos BajaProg. La crisis económica y el agotamiento físico y psicológico de algunos de los organizadores han evitado que se efectúe en el presente año, sin embargo es casi seguro que regresará para el 2010. Aunque tendremos que ver si tiene el mismo ímpetu.

El evento comienza con el ya tradicional Welcome party, o rompehielos, donde los fans y las bandas tienen oportunidad de conocerse antes de los conciertos y convivir entre sí despreocupadamente. En el 2008 se realizó junto a la piscina del hotel Araiza Inn, donde se ofreció un buffet con comida representativa del país y vino de la región. La carne asada no podía faltar y fue el deleite tanto de ingleses, japoneses y personas de otras nacionalidades.

De la misma manera, la fiesta estuvo amenizada por música folklórica en vivo, además del espectador improvisado ocasional que se lanza a intepretar alguna pieza. Dentro del público de este evento se encuentran músicos muy talentosos.

Al día siguiente el evento comienza en las canchas de tennis del mismo hotel, aproximadamente a las dos de la tarde, en donde ya se habían colocado los comerciantes de discos compactos y los tradicionales LPs que siguen gozando de popularidad entre los aficionados al progresivo. También era posible ver puestos de artesanías y pinturas, que los extranjeros visitaban con curiosidad.

El primer grupo en tocar dentro del festival fue Platurno de Chile, quienes tenían un estilo que hereda de la banda legendaria King Crimson y en especial su disco Larks tongues in Aspic.

La gente los observaba bajo el sol, y algunos se refugiaban bajo las carpas colocadas para tal efecto. Otros más, si no se sentían particularmente atraídos por la música de la banda en turno, seguían curioseando en las tiendas de discos o comiendo tacos de carne asada con cerveza Cucapá, patrocinadora del evento.

Después de la presentación de Platurno, en unos cuantos minutos ya estaba listo el escenario para los siguientes: Prisma, de Suiza, quienes tenían un estilo más rockero que incorporaba elementos de jazz. La gente se acercaba al escenario para tomar fotografías y video con sus cámaras o celulares.

El concierto acabó, pero el evento siguió. La siguiente cita era a las siete de la tarde en el teatro del estado, donde generalmente se presentan las bandas más esperadas. La primera en abrir fueron los mexicalenses Cast, que ya tienen una trayectoria de más de treinta años y presentaban su nuevo disco doble Originallis, uno de los mejores en la discografía de la agrupación. Dentro del BajaProg son tradición, ya que también fungen como anfitriones del evento.

Cuando terminó su presentación, los aficionados se dirigieron al café literario, justo a un lado del teatro, donde se colocan los comerciantes de discos y los aficionados pueden comprar álbumes raros o el disco del grupo que se acaba de presentar.

El siguiente artista fue Alonso Arreola, mexicano quien presentó un show dinámico e inesperado, no necesariamente dentro de los cánones del progresivo, pero interesantísimo de cualquier forma.

Los que cerraron la noche fueron los polacos de Riverside. No decepcionaron a los aficionados. Al final de la noche, cada quién se fue a su casa u hotel para descansar y continuar al día siguiente con más música.

El día siguiente fue muy caluroso, recibiendo a los extranjeros con las típicas temperaturas de la región. En el escenario del Araiza Inn, los primeros en tocar fueron los japoneses de Djamra, precisos en su interpretación, mezclaban rock con jazz fusión y mucho sentido del humor. Los integrantes, disfrazados de chefs de sushi, también vestían sombreros de charro y máscaras de lucha libre.

A ellos siguieron 2112, de Argentina, quienes están influenciados fuertemente por los canadienses Rush.

Fue curioso ver cómo frente al escenario, en el pasto del hotel, ya se habían colocado algunas tiendas de campaña que sirvieron principalmente para proteger del sol a los precavidos espectadores.

En el teatro del estado, los que abrieron fueron Omni de España, quienes por tercera vez visitaban el festival y nos deleitaron con su música tranquila y agradable. Minutos más tarde, Rocket Scientists hacían su debut en el BajaProg con un estilo reminiscente del rock de los años setentas. Por último aparecieron en escena los italianos New Trolls, quienes llenaron el espacio que dejó vacante Banco del mutuo soccorso, quienes cancelaron debido a una enfermedad de su vocalista.

Al día siguiente, en el hotel, se presentaron Anima Inside de Ecuador, con un estilo pesado, y Octopus de Chile, también con influencias metaleras. Así que los fans del heavy no quedaron decepcionados.

En el teatro abrieron los japoneses Quikion quienes se alejaron un rato del rock e incursionaron en la música folklórica utilizando acordiones y otros instrumentos coloridos.

Al finalizar la noche del viernes se comenzó una de las presentaciones más esperadas de todos los eventos: New Trolls de nuevo, pero en esta ocasión acompañados de la Orquesta de Baja California con quienes interpretaron tres discos de su serie Concerto Grosso. El resultado fue sencillamente espectacular: La música erizó los cabellos de todos los asistentes y quedó confirmado que ese concierto está entre lo mejor que ha venido a la ciudad. Los elogios fueron mayúsculos.

Pero eso no fue todo, queda todavía el sábado, donde hubo todavía más música para disfrutar. Los primeros en el Araiza fueron Entrance, de Chile, con música influenciada por la psicodelia. Muy disfrutables. Y justo al finalizar escuchamos a Alex Carpani band de Italia, quienes, aparte de su música, realizaron un muy buen cover de Firth of Fifth de Genesis, pieza que nunca falta dentro del BajaProg.

La noche de cierre también fue muy buena. Comenzamos con los italianos Le Orme, una banda legendaria con trayectoria desde los setentas, en su segunda visita a Mexicali. Interpretaron gran parte de su repertorio y nos sorprendieron con algunas mezclas interesantes. Es un show con clase, limpio y entretenido.

Por último se finalizó con una banda muy esperada, pero que decepcionó a muchos: Circa, de Inglaterra, formada por ex integrantes de los legendarios Yes, pero cuyas piezas parecieron repetitivas y lograron que múltiples asistentes abandonaran la sala del teatro del estado. Sin embargo, cuando incursionaron en la música de Yes, los aplausos se escucharon con fuerza.

El BajaProg no es lo mismo sin la típica fiesta de despedida, donde todos se reúnen a festejar y descansar de tan largas jornadas musicales. Además del buffet de comida mexicana, que incluye mole, carne asada, pan dulce, chicharrón en salsa verde, arroz, frijoles y muchas cosas más, se encuentra la barra libre de cerveza Cucapá y el vino Barón Balché. Estas fiestas siempre cuentan con la presencia del mariachi para que los extranjeros se familiaricen con los elementos más mexicanos.

sábado, 17 de octubre de 2009

Mexicali desde el Otro Lado

Nosotros, los Otros, somos percibidos a través del filtro de las representaciones sociales. El imaginario popular de la ciudad fronteriza se mezcla de retazos de México y Estados Unidos. La frontera es retratada casi siempre desde fuera, incluso en autorretratos. ¿Cuáles son los componentes de esta representación?

Dentro de la cultura popular estadounidense se pueden encontrar algunas pistas. La canción Down in Mexico (1956) de The Coasters intenta seducirnos lentamente con el imaginario del placer:
Down in Mexicali
there's a crazy little place that I know
where the drinks are hotter, than the chili sauce
and the boss is a cat named Joe.

He wears a red bandana,
plays a cool piano
in a honky tonk, down in Mexico.
He wears a purple sash, and a black moustache
in a honky tonk, down in Mexico.

Well, the first time that I saw him
he was sittin' on a piano stool,
I said "Tell me man, when does the fun begin?"
he just winked his eye and said "Man, be cool."

In Mexico...
All of a sudden in walks a chick
In Mexico...
Joe starts playin' on a latin kick
In Mexico...
Around her waist she wore three fishnets
In Mexico...
She started dancin with the castanets
In Mexico...
I didn't know just what to expect
In Mexico...
She threw her arms around my neck
In Mexico...

We started dancin' all around the floor (In Mexico...)
and then she did a dance I never saw before

So if you're south of the border
I mean down in Mexico
And you wanna get straight
Man, don't hesitate,
just look up a cat named Joe.

Yeah, ¿como esta usted señorita?
Come with me to the border, south of the border, that is.
In Mexico, yeah in Mexico,
you can get your kicks in Mexico.
Come with me baby, come with me, come with me, crazy, yeah.
Lo exótico es omnipresente en los Otros. Lo nunca visto, lo extravagante. Por otra parte, The Greateful Dead con Mexicali Blues (1974), añaden la ilegalidad y la pobreza a la imagen anterior:
Laid back in an old saloon, with a peso in my hand,
Watchin' flies and children on the street,
And I catch a glimpse of black-eyed girls who giggle when I smile,
There's a little boy who wants to shine my feet.

And it's three days ride from Bakersfield and I don't know why I came.
I guess I came to keep from payin' dues.
So instead I've got a bottle and a girl who's just fourteen,
And a damn good case of the Mexicali blues. Yeah!

Is there anything a man don't stand to lose,
When the devil wants to take it all away?
Cherish well your thoughts, and keep a tight grip on your booze,
Cause thinkin' and drinkin' are all I have today.

She said her name was Billy Jean and she was fresh in town.
I didn't know a stage line ran from hell.
She had raven hair, a ruffled dress, a necklace made of gold,
All the french perfume you'd care to smell.

She took me up into her room and whispered in my ear,
Go on, my friend, do anything you choose.
Now I'm payin' for those happy hours I spent there in her arms,
With a lifetimes worth of the Mexicali blues.

Is there anything a man don't stand to lose,
When the devil wants to take it all away?
Cherish well your thoughts, and keep a tight grip on your booze
Cause thinkin' and drinkin' are all I have today.

And then a man rode into town, some thought he was the law.
Billy Jean was waitin' when he came.
She told me he would take her, if I didn't use my gun,
I'd have no one but myself to blame.

I went down to those dusty streets, blood was on my mind.
I guess that stranger hadn't heard the news
Cause I shot first and killed him. Lord, he didn't even draw.
And he made me trade the gallows for the Mexicali blues.

Is there anything a man don't stand to lose
When he lets a woman hold him in her hands?
He just might find himself out there on horseback in the dark,
just ridin' and runnin' across those desert sands.
La ley seca sigue viva en el inconsciente colectivo de Estados Unidos, y el cruzar al Otro Lado el pasaje perfecto para olvidarte de la ley y los impuestos, aunque el lugar sea un infierno y la ciudad del pecado del viejo oeste. Perderás tu alma con mujeres fáciles, alcohol barato, explotación infantil, welcome to Chicali!
Los escritores beatniks supieron aprovechar la ilegalidad y el estado olvidado y permisivo de la frontera para sus viajes y uso de drogas duras. La ciudad aparece en los poemas y libros de algunos de ellos, por ejemplo Allen Ginsberg en Reality Sandwiches (1963):
WROTE THIS LAST NIGHT
Listen to the tale of the sensitive car
who was coughed up out of earth in Pittsburgh.
She screamed like a Swedish Prime Minister
on her first flight down the red neon highway,
she couldn't stand the sirens and blind lights
of the male cars Fords Oldsmobiles Studebakers
-- her assembly line foreman had prophecied wild wreck
on Sunset Boulevard headlights & eyeballs broken fenders &
bones.

She rode all over Mexico avoiding Los Angeles
praying to be an old junkie in a bordertown graveyard
with rattley doors and yellow broken windowpanes
bent license plate weak brakes & unsaleable motor
worn out by the slow buttocks of teen-age nightmare
panting under the impoverished jissom of the August moon,
Anything but that final joyride with the mad producer
and his bombshell intellectual star on the last night up from
Mexicali.
Nadie planea quedarse en Mexicali. Un lugar así solo sirve para estar en paz, rompiendo la ley, y regresar a tu vida normal al día siguiente. Esto no es muy conveniente, así que algunas versiones han intentado “limpiar” esta imagen en diferentes momentos históricos, generalmente por motivos políticos o económicos. Tal es el caso de la película Border Incident (1948), filmada en la ciudad, que retrata la situación de la migración ilegal entre Mexicali y Caléxico. El discurso es propagandístico, intentando marcar una gran diferencia entre los “polleros” y el resto de la gente obediente de la ley. Reaparecen en la película elementos como el crimen, la bandana de Joe, la pobreza y el exotismo omnipresente.

La canción Mexicali Rose (1923) con música de Jack B. Tenney y letra de Helen Stone, aparte de ser la mención más famosa a la ciudad dentro de la música popular estadounidense (con versiones de Bing Crosby y Jerry Lee Lewis), también fue tomada como uno de los “himnos” mexicalenses. Recientemente se organizó un concurso para obtener una versión actualizada de la música.
Mexicali Rose, stop crying;
I'll come back to you some sunny day.
Ev'ry night you'll know that I'll be pining,
Ev'ry hour a year while I'm away,

Dry those big brown eyes and smile, dear,
Banish all those tears and please don't sigh,
Kiss me once again and hold me;
Mexicali Rose, goodbye.
¿Dónde están los bares? ¿Dónde está la perdición? ¿Dónde está McTijuana? Quizá la ausencia de la suciedad fue el motivo por el que la canción fue adoptada como parte de la historia oficial de la ciudad. Nostálgica, tranquila y sin crimen. Sin embargo la fachada es débil, los orígenes de la canción nos remontan a algo diferente.

Durante la ley seca, el Tecolote, la cantina más grande de la ciudad era lugar de reunión de estadounidenses en busca de alcohol y prostitución. Jack Tenney se convirtió en el pianista del lugar. Ahí surgió la canción de Mexicali Rose, que se rumoreaba estaba dedicada a una prostituta, pero Tenney cuenta una historia diferente:
People came to believe that the song had been named after one of the dance hall girls with a dubious reputation, who was the inspiration for the song. Her name was Rose Erskine. Jack Tenney always denied this assumption. Later on in his career, Tenney insisted that the naming of his lovely "Waltz" was a joke. "There was an old lady who ran a boarding house in Brawley. Every 30 days when the railroad men were paid, she came to Mexicali. We´d play the waltz for her, and she´d sit around drinking and crying. She must have been 50 or 60 years old and weighed 200 pounds. I don´t know what her name was but Jack Hazelip, my saxophone player called her Mexicali Rose. I already had the tune and we started fiddling around with the words as a result of watching her cry." (Summers)
De nueva cuenta la fachada limpia tiene como fondo una cantina.

La película de Orson Welles, Touch of Evil (1958), parece cuestionar todos los aspectos antes mencionados. Aunque no se menciona explícitamente a Mexicali, la ciudad ficticia llamada Los Robles se encuentra en frontera con California, y podría ser la capital o Tijuana.

Dentro del filme, la frontera es casi invisible. Se convierte en un espacio difuso entre dos países. Dos investigadores de diferentes nacionalidades cruzan de un lado a otro, pero a nosotros como espectadores se nos dificulta saber en dónde se encuentran. El investigador norteamericano, de nombre Quinlan, desprecia el lado mexicano y a sus ciudadanos en general, a tal grado que en un momento exclama desesperado: "Regresemos a la civilización". Vargas, investigador mexicano, habla acerca de la ley, de ideales de justicia. Cuando su esposa norteamericana critica a la ciudad por parecerle muy peligrosa, Vargas responde: "Tú sabes que este no es el verdadero México, las ciudades fronterizas sacan a relucir lo peor de un país".

Pero Orson Welles coloca las mayores amenazas del lado americano. La esposa de Vargas, por ejemplo, es capturada en un motel para ser drogada por la fuerza y posiblemente violada para manchar la reputación del investigador mexicano en una intriga planeada por Quinlan y un mafioso de poca monta de apellido Grandi.
Además, la película presenta a este tal Grandi en la ciudad de “Los Robles”, y nos es revelado que su hermano acaba de ser arrestado en la Ciudad de México, lo cual hace suponer al público una nacionalidad mexicana. Sin embargo, a la mitad del filme, cuando él mismo declara ser ciudadano americano, nuestras ideas tienen que cambiar. Incluso se insinúa una ascendencia italiana cuando Vargas se refiere a él como “Pequeño César”. Ahora nos encontramos con ciudadano americano que conspira con Quinlan para difamar a un mexicano atacando a su esposa.

La frontera durante los años cincuentas vivía un periodo difícil. Se había puesto en marcha el plan “Operation Wetback” en donde se rondaban colonias mexico-americanas en Estados Unidos buscando indocumentados para ser deportados inmediatamente. Cualquier persona con aspecto mexicano era sospechoso y posible víctima de registro en busca de identificación. El programa se vio apoyado por una campaña mediática que creó un clima de hostilidad y sospecha. (Beckham, 2005).

Aquí radica el verdadero impacto de este filme, que tenía poco que ver con el sentimiento de la población americana en general. Al pintarnos a mexicanos legales y honestos, policías corruptos de su lado de la frontera y un país en decadencia de ambos lados del cerco, Welles rompe con muchos estereotipos que incluso siguen vigentes hasta el día de hoy. La población y la crítica norteamericana desdeñaron el filme, mientras fuera del país fue considerado una obra de arte.

Cuando Quinlan decide traspasar la frontera y extender su investigación hacia territorios que no le corresponden, sus ayudantes protestan:
—Capitán Quinlan, no podemos cruzar la frontera de esta forma.
—Miles lo hacen todos los días.
—¡Son turistas!
—¿Y qué? Somos turistas también.
Los norteamericanos entran a un mundo de bares y cabarets. Música de los más variados estilos sale de toda puerta y ventana para llenar el ambiente y el aspecto de las calles y aceras es sucio y descuidado. Quinlan visita a una de sus viejas amigas, una gitana adivina de nombre Tana. Se sorprende al escuchar una vieja pianola todavía en funcionamiento, ella responde: “A la gente le gusta. Es tan vieja que es nueva”. Lo mismo podría decirse de las situaciones que se han venido viviendo en la frontera desde que se creó en el tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848.

Los elementos anteriormente mencionados en las canciones, libros y películas también se encuentran en la película (bares, prostitutas, pianolas honky tonk, kitsch, violencia y asesinatos), pero son interpretados audazmente por el director. No se trata de una visión simplista de lo Otro, si no empática. Orson Welles nos dice que hay porquería en ambos lados.

Mención aparte merece el libro The electric kool-aid acid test (1968), de Tom Wolfe, en el que se narran las aventuras de Ken Kesey y su grupo de rebeldes denominados The Merry Pranksters en su viaje por todo Estados Unidos mientras consumían LSD y escuchaban música psicodélica en su autobús. En el libro el nombre de la ciudad aparece de la siguiente manera:
Mazatlan was just beginning to be the acid head's favorite spot on the Mexican west coast. it wasn't a place the real hard-core tourists were onto yet. They went on down the coast to Acapulco, generally. At the same time Mazatlan wasn't so unbearably Mexicali. . .sad. . . like the true Acid Central of Mexico, Ajijic, on Lake Chapala. Those poor sad Lake Chapala villages, Ajijic, Chapala, Jocotepec, with the lake drying up and the old suck-smack lily-pad scum mud showing and failed American aesthetes padding around earnestly in sandals, 48-year-old bohos sucking up to young heads of the new generation of hip. Very sad.
En este contexto, la palabra Mexicali es usada no tanto para denominar a la ciudad, si no como un adjetivo que representa la mezcla de México con California, y de ahí el término. Los Merry Pranksters estaban huyendo de aquello que veían en su tierra natal (California) y por lo tanto iban más al sur de México para encontrar una cultura más diferente.

Conclusiones

Los elementos recurrentes del imaginario mexicalense, aunque fincado parcialmente en la realidad histórica y social de la ciudad, no son más que variaciones de la leyenda negra Tijuanense y su monopolio sobre lo que es y debe ser. Para los gringos y mesoamericanos, Mexicali es la McTijuana: una porquería pepsimilar. ¿El colmo? Llantijuan es folklor puesto en escena.

Heriberto Yépez, en su libro Tijuanologías, afirma:
El tema de la frontera vende. Y los oportunistas abundan. Así, mucho de lo que se ha escrito es producto de una nostalgia inventada, visitas relámpago o de artistas que imaginan la frontera de acuerdo con sus propios patrones de fantaseo sociológico, o se trata de un mero catálogo de clichés. Además los artistas de la región evitan constantemente el tema por considerarlo riesgoso a su propia carrera: no quieren ser clasificados como neorregionalistas, “chicanos” o ser etiquetados exclusivamente como “fronterizos”, lo cual —según una difundida opinión local— será un obstáculo para ser considerados en contextos más amplios. (Los locales dicen estar cansados de que se les exija tratar los temas de la migración, el narcotráfico, las maquiladoras, el caló, el consumismo, la marginación, etc.) Así que, por una parte, los artistas foráneos generalmente abordan el tema mal o son directamente mercadotécnicos. (Yépez, 2006, pág. 133)
De nueva cuenta, al transportar el imaginario tijuanense e intentar insertarlo en todas sus “sucursales”, es decir, las McTijuanas, se dejan fuera elementos identitarios que podrían conformar una representación social diferente. Afirma Yépez:
Sin importar de las tesis de la tijuanología (antes su tesis predilecta era que éramos malinchistas; ahora que somos peculiares), lo que se busca es presentar la frontera como tierra bizarra. La frontera es la aldea electrónica polvorienta, el templo de los ejemplos, ahí reina lo macuarro, lo bárbaro urbano, lo callejero faceto, lo fantoche y lo rascuachi. Al hablar de la frontera se tienen que exaltar sus extravagancias para hacer creer que los mexicanos raros, contaminados, peculiares, sólo habitan en esa región del país, aunque en el fondo nada esencial nos distinga del resto de la República y más bien seamos producto de la total realidad del país. Mito principal de la tijuanología: la frontera es así de extraña por su vecindad con Estados Unidos (no por su pertenencia a México). (Yépez, 2006, págs. 83-84)
Sería interesante (y materia de otro trabajo) contrastar la visión del otro lado con la visión “oficial” que intenta proponer el gobierno del estado con sus campañas, spots y comunicación organizacional, pero esto rebasa las intenciones de este ensayo. El día que Mexicali se sacuda estos lastres y comience a distinguirse sin intentar ser otra ciudad, será colocada dentro del mapa mundial, no antes.

Bibliografía

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