Donde publico lo que me dejan en la escuela para tener una motivación real para hacerlo.

viernes, 11 de abril de 2008

¿Y vivieron felices para siempre?

Es interesante escribir un ensayo acerca de lo que me hace feliz cuando llevo semanas pensando acerca del tema e incluso investigando casualmente o escuchando diversas opiniones. Hay tantas cuestiones filosóficas involucradas: ¿Es mejor estar vivo que estar muerto? ¿Cómo podemos medir nuestro grado de bienestar o felicidad?

No puedo evitar pensar en el tan recurrido final de cuento de hadas, o de telenovela de Televisa, en donde la palabra FIN aparece flotando sobre la pareja que se besa, ya sea en el altar o después de la resolución de un desagradable conflicto. Pareciera que su felicidad es sido un estado que se alcanza para no abandonarse nunca, para continuar indefinidamente. “Y fueron felices para siempre...” Parece que no fueran separados por la muerte y pasarán la eternidad juntos en el mismo éxtasis de aquel beso. Resulta irónico que esa parte de la historia no valga la pena ser contada.

¿Es la felicidad un estado permanente? ¿Qué se necesita para considerar que hemos llevado una “vida feliz”? Quizá sea la suma de todos los momentos felices, a la cual le restamos los momentos infelices y si el resultado es positivo, consideramos que nos fue bastante bien. Es una visión parecida a la de los hedonistas, en donde la felicidad es igual a placer, menos sufrimiento.

Pero quizá la visión hedonista pase por alto muchos otros logros que no tienen tanto que ver con el placer físico. En cierto experimento, se conectó un pequeño interruptor al centro de placer del cerebro de una rata, de manera que accionando una palanca, el roedor gozaría una una descarga inmediata de placer. Una vez que aprende a hacerlo, no suelta el dispositivo, de manera que muere de hambre y de sed, el resto de su vida se la pasa accionando la palanca.

Yo pienso que, aunque se hiciera lo mismo con un ser humano, nosotros no nos dejamos engañar tan fácil por ese tipo de cosas. Como seres racionales, tenemos la capacidad de mirar las cosas en perspectiva, o desde afuera, de manera que podremos cuestionarnos y quizá pensar: “Este placer ha sido idéntico durante una semana... Y quizá la próxima semana será igual”. Tal vez nos demos cuenta de lo vacío de esa vida.

Para explicar más aquel punto, puedo decir que a mi me gusta mucho la comida china. Cada vez que la como, siento un placer enorme, sobre todo con el pollo con piña. Si desayunara, comiera y cenara comida china, sería algo muy bueno. Pero si esto se prolongara durante toda una semana, sin duda las cualidades placenteras disminuirían, y si esto se prolongara durante toda mi vida, la comida china se transformaría en una especie de infierno personal, de manera que un placer prolongado durante toda la vida no necesariamente es algo deseable, si no todo lo contrario.

Pero, a final de cuentas, ¿qué es lo que me hace feliz? ¿Qué satisface mis deseos de autorealización y placer personal? La respuesta sencilla podría ser: “Hacer lo que me gusta” , pero, de nueva cuenta, debo definir qué es lo que me gusta, y me topo de nueva cuenta con un atolladero.

Pero la clave podría estar precisamente en seguir mi voluntad propia, y en medida de lo posible no ser sujeto de las voluntades externas, seguir mis deseos personales y sueños propios. Psicológicamente se podría dar una buena explicación de porqué me preocupa tanto esto, pero me la reservo. ¿Conseguiré algún día satisfacer totalmente esta necesidad y alcanzar ese estado de felicidad telenovelesco? Lo dudo.

La vida está llena de problemas que nos angustian, de cosas que nos ponen los pelos de punta, pero quizá como en una estructura dramática, todos esos momentos son necesarios para poder disfrutar de los logros y las pausas placenteras. Quizá la felicidad consista en una muy buena combinación de desgracias y fortunas. Incluso con una balanza más cargada hacia el lado de las desgracias.

Un muy reciente estudio del profesor Francisco Mora, catedrático y director del Departamento de Fisiología Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, afirma que el cerebro humano no está diseñado para la felicidad. El objetivo de este maravilloso órgano es ayudar a la sobrevivencia del individuo, y por tanto de la especie. La felicidad no es un requisito.

Quizá sea cierto.

domingo, 6 de abril de 2008

martes, 25 de marzo de 2008

Donde no pasa nada - shooting script

Donde no pasa nada

Donde no pasa nada

por

BadBit



Miguel Ángel Lozano (BadBit)
http://badbit.blogspot.com
el.badbit@gmail.com
Creative Commons 2008

* * *


INSERT: BLACK SCREEN



MIGUEL (V.O.)
¿Te has dado cuenta de que todos los cortos que se producen en la facultad de ciencias humanas se graban en la facultad de ciencias humanas?

FADE IN

EXT. FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - DÍA

CARLOS, pensativo.

CARLOS
Oye, de veras. No me había puesto a pensar en eso. ¡Qué pendejada!

MIGUEL y CARLOS comienzan a caminar.

MIGUEL
Ya sé, como si aquí pasara algo. Me cuesta mucho trabajo pensar en otros tres lugares más aburridos que éste. Pero ni modo... Queríamos ser comunicólogos, ¿no? Ni pedo.

CARLOS
En vez de comunicólogo, me estoy convirtiendo en una vil larva por el aburrimiento, güey.

Se sientan en una banca cercana.

MIGUEL
Yo también. No sé... Necesitamos hacer algo para divertirnos, para salir de este méndigo adormecimiento. Tengo los sentidos entumidos, neta. La comida no me sabe, nada me emociona, todo me parece convencional... Necesito algo que me active, una cachetada... No sé, ¡algo! Estoy al borde del colapso por aburrimiento.

CARLOS
¿Qué hacemos? ¿Me pongo a correr bichi o qué? Un poco más de esta vida y me vuelvo loco.

Ambos guardan silencio durante unos segundos, sin hacer ni decir nada, contemplando la nada con la boca abierta.

MIGUEL
¿Y si hacemos un corto?

CARLOS
No mames, cabrón. Está muy difícil. ¿De qué lo vamos a hacer? ¿Quién lo va a escribir? ¿Quienes van a ser los actores? No, güey, olvídate de eso. Ni amigos tenemos.

MIGUEL
Está fácil: Yo lo escribo. No tiene que ser una película de Kubrick. Sólo para agarrar cura. Pongo diálogos llenos de pendejadas, nosotros lo actuamos y lo grabamos en la facultad, como todos los demás cortometrajes mediocres. Nos van a criticar mucho, algunos a lo mejor se enojan. La verdad que me hace falta algo así, medio emocionante, no sé.

CARLOS
No cuentes conmigo, güey. Me da mucha hueva. Además, ¿con qué tiempo?

MIGUEL
¡Tú ni trabajas, mamón!

CARLOS
Pero tengo jaina que es un trabajo de tiempo completo. Ya voy a cumplir mesaversario con ella. Un año seis meses la próxima semana, y no tengo ni un quinto. No sé cómo le voy a hacer para llevarla a comer, mínimo.

MIGUEL
¿Y eso no te da hueva? A mí sí, nomás de escucharte.
(pausa)
Me recordaste que yo no tengo novia desde hace cuatro años.
(llevándose las manos al rostro)
No sé si reir o llorar.

CARLOS enciende un cigarrillo.

CARLOS
Eso te pasa por leer a filósofos.


EXT. FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - DÍA

OCTAVIO, profesor de filosofía, sale de la biblioteca de la facultad cargando carpetas y libros bajo el brazo. REYNA, joven, alegre y desenfadada, se aproxima corriendo hacia él.


REYNA
¡Profe, profe!


OCTAVIO
¿Qué pasó, muchacha?


REYNA
Quería ver si ya pasó calificaciones, es que no estoy segura, a lo mejor reprobé. Pero es que tuve que faltar mucho, mi mamá se enfermó y...

OCTAVIO
(tratando de recordar)
¿Tú eres...?

REYNA
Castillo.

OCTAVIO
Ah, sí... No recordaba tu apellido pero tengo muy grabado tu rostro. ¿Qué pasó? Casi no te miré por las clases.

REYNA
Ya le dije, profe. Tuve que faltar porque se enfermó mi mamá, y luego me quedé sin carro. ¡Un desastre que para qué le cuento! Pero sí hice todas las tareas, hacía todas lecturas, eso de Heidegger, y este... ¿cómo se llama? Nit... Nit...

OCTAVIO
¿Friederich Nietzsche?

REYNA
Ese mero. ¡Pregúnteme lo que quiera y le puedo responder!

OCTAVIO
Mira, muchacha. El reglamento de la universidad dice claramente que debes tener el ochenta por ciento de asistencias para aprobar el curso, y rara vez te apareciste en el salón. No puedo aprobarte.

REYNA
¡No haga eso! ¡Un examen, lo que sea! ¡Dígame qué hago para pasar!

OCTAVIO
(fríamente)
Lo siento mucho.

REYNA
(con manos juntas)
¡No sea malito profe!

El profesor OCTAVIO contempla el rostro y los ruegos de su alumna y ablanda un poco su rostro.

OCTAVIO
Bueno... ¿Has leído a Epicuro de Samos?

REYNA
A lo mejor esa fue una de las clases en que falté.

OCTAVIO
No, no, no. Nunca lo vimos, pero es interesantísimo.

OCTAVIO coloca su mano sobre el hombro de REYNA, y aprieta gentilmente.

OCTAVIO (CONT'D)
(citando)
"Todo placer es un bien en medida que tiene por compañera a la naturaleza."

REYNA
(en shock)
¿Qué?

OCTAVIO
Te lo dejo de tarea.

OCTAVIO se aleja caminando y silbando tranquilamente, mientras REYNA continúa inmóvil, abrazada de sus libros, en medio del pasillo, observando el infinito a través del suelo.


EXT. FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - DÍA

Dos HIPSTERS de sombrero, lentes de pasta y bufanda en verano se encuentran discutiendo tirados en el pasto de la facultad.

HIPSTER #1
(con acento chilango y sabelotodo)
Los medios masivos son los depredadores de conciencias de nuestros tiempos. Televisa es el peor enemigo de nuestro pueblo. El día en que este país se levante, los opresores van a temblar de miedo. Por eso voy a hacer un corto, ¿ya te había dicho?

El otro HIPSTER asiente desinteresadamente con la cabeza, mientras fuma. No sabemos la expresión de sus ojos debido a sus lentes oscuros.


EXT. CAFETERÍA - DÍA

REYNA llega pensativa al exterior de la cafetería, y se sienta junto a MIGUEL y CARLOS, éste último comiendo una bolsa de Tostitos con chile.

MIGUEL
¿Qué traes, Reyna? Te miras como zombie.

REYNA observa hacia el infinito, y no reacciona ante las palabras de MIGUEL. Sin cambiar de expresión estira el brazo y le arrebata la bolsa de papitas a CARLOS, toma unas y se las echa a la boca para masticar sin parpadear.

CARLOS
(sarcástico)
¿De qué privilegios gozas?

MIGUEL
(a REYNA)
¿Qué te pasa? ¿Qué traes?

REYNA
El profesor Octavio me tiró los perros.

CARLOS
¿Quién es el profesor Octavio y porqué tiene gustos tan culeros?

REYNA
¡Cállate! Es en serio. Es mi profesor de filosofía y está a punto de reprobarme. Ya con esa materia me dan de baja de la universidad. Hace rato me insinuó que... bueno, al menos eso le entendí, que nos podíamos "arreglar de otro modo".

CARLOS
¡Qué filosófico!

MIGUEL
(a CARLOS)
Tú cállate, no puedes opinar, tienes novia.

CARLOS acepta la triste realidad y cierra la boca.

MIGUEL
(a REYNA)
¡No mames! ¿A poco te dijo eso el pinche viejo cochino?

REYNA
Y yo que siempre lo tuve en otro concepto.

MIGUEL interroga con la mirada a REYNA.

REYNA
(respondiendo)
¡Yo pensaba que era gay!

MIGUEL
¿Y qué vas a hacer?

REYNA
Pues... Quiero terminar la carrera. Además, el profesor no está tan tirado a la basura.

MIGUEL
(pasmado)
¿Estás considerando seriamente eso?

REYNA hace un gesto que dice "quizá sí", pero su indesición es evidente.

MIGUEL
(indignado)
¿Por qué chingados todas las mujeres quieren pedo con los maestros y a mi me dejan solo y abandonado? ¡No es justo!

CARLOS
Eso es filosofía.

MIGUEL
Tú cállate, no puedes opinar, tienes novia.

REYNA continúa mirando hacia el infinito, las voces de sus compañeros se hacen cada vez más lejanas, convirtiéndose en un eco difuso en el torbellino de sus problemas.


EXT. FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - DÍA

HÉCTOR, el loco de la facultad, se encuentra muerto de la risa en medio de la explanada. Prosigue su hobby de molestar gente que vaya pasando.

HÉCTOR
(gritando a alguien que va pasando)
¡Ai' te encargo, güero!

Muere de la risa tras decirlo. Tres jovencitas se aproximan y HÉCTOR las intercepta.

HÉCTOR
(cantando)
¿Y dónde te agarró el temblor?

MIGUEL, desde lo lejos, observa las carcajadas sin sentido del loco. Sacude la cabeza desaprobatoriamente. Se hunde más en sus depresiones personales de sensación de rechazo e inadaptación.

SAGRARIO, de lejos, observa a MIGUEL tímidamente, cargando sus libros y mochila. Titubea un poco, pero se decide a aproximarse a él.

SAGRARIO
¿Cómo estás?

MIGUEL despierta de su trance hipnótico, y mira indiferentemente a SAGRARIO.

MIGUEL
Ah, bien... Estoy viendo las pendejadas de aquel güey. Hasta eso que es entretenido.

HÉCTOR sigue hostigando gente. Guardan un momento de silencio en donde SAGRARIO no se anima a hablar.

SAGRARIO
Oye... ¿Hiciste la tarea de Deontología?

MIGUEL
No.

SAGRARIO
Es que fíjate, no le entiendo nada. ¿Me puedes ayudar?

MIGUEL
(indiferente)
¿Eh...? Voy a estar ocupado toda esta semana, no creo poder.

SAGRARIO
¿Y la que viene?

MIGUEL

La tarea es para mañana.

SAGRARIO
Si, pero no sé, quería ver si me puedes explicar. Siento que te entenderé más que a la profesora... Digo, si quieres. Si no quieres, pues no...

MIGUEL
(a alguien que va pasando)
¡Alberto, espérame!

MIGUEL se levanta sin decir nada más, y corre hacia la otra persona. SAGRARIO baja la mirada, triste, se lleva las manos al rostro y da una ligera patada al suelo. HÉCTOR continúa muriendo de la risa a lo lejos.

M.O.S. MONTAJE

Comienza música "Invitation" de Philip Glass.

1) CARLOS se acerca a su novia, y al intentarle darle un beso, ésta lo golpea son su bolsa por algún motivo desconocido, yactúa indignada. HÉCTOR comienza a hostigar a la novia de CARLOS, quien parece a punto de llorar.

2) Más HIPSTERS intercalan ideas para cortos y novelas en el pasto de la facultad de ciencias humanas.

3) El profesor OCTAVIO pasa justo a un lado de REYNA sin siquiera verla ni dirigirle la mirada.

4) SAGRARIO intenta varias aproximaciones a MIGUEL, con el mismo éxito de antes. Dentro de su automóvil, recoge a su hija de la escuela. Cuando llega a su casa, golpea el volante de su automóvil con la frente con frustración.

5) MIGUEL leyendo libros filosóficos sentado en la acera de las sucias calles del centro de la ciudad. Una pareja bien vestida pasa caminando y lo empujan sin querer.

6) REYNA pensativa, en su casa, todavía en shock. Mira la televisión, hojea revistas sin poder concentrarse.

7) CARLOS, en alguna calle de la ciudad, discute acaloradamente con su novia, con grandes aspavientos. Ella responde con los brazos cruzados y gritando. CARLOS hace un gesto de "esto se acabó", y ambos se alejan todavía gritándose. Ella levanta la mano para pedir un taxi.

8) MIGUEL y REYNA, dentro de la facultad, discuten algo tranquilamente. MIGUEL expresa desaprobación, pero REYNA encoge los hombros y se aleja caminando.


EXT. FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - DÍA

M.O.S. REYNA se aproxima con los hombros caídos y arrastrando los pies hacia la biblioteca de la facultad. Después de caminar un poco levanta la vista, y a lo lejos encuentra al profesor OCTAVIO hablando con una alumna y colocando la mano sobre su hombro.

REYNA se detiene, nuevamente en shock. Observa a lo lejos, y se aleja caminando. Deposita sus libros y cuadernos en un bote de basura.


INT. CAFETERÍA - DÍA

La soledad del lugar revela que es sábado, con pocos alumnos. MIGUEL entra, se sienta en una de las mesas desocupadas solo. Atrás de él hay unos HIPSTERS discutiendo.

HIPSTER #2
¿Vas a ir a Coachella?

MIGUEL hace un gesto de desesperación y saca uno de sus libros.

SAGRARIO entra cargando una hoja doblada, posa su vista sobre MIGUEL. Aspira hondo. Se dirige hacia él y le entrega el papel, se aleja rápidamente.

MIGUEL abre la hoja y encuentra un gran corazón rojo y un número de teléfono.

SAGRARIO, quien ya se encuentra casi saliendo de la cafetería, echa un vistazo atrás y se encuentra con la mirada de MIGUEL, ambos se sonríen.


EXT. CAFETERÍA - DÍA

REYNA y CARLOS, aplastados en la misma banca donde antes discutían comiendo Tostitos. Se mantienen en silencio, ambos con expresiones graves.

HÉCTOR (O.S.)
(gritando)
¡Ai' les encargo güeros!

Los muchachos pegan un brinco del susto.

CARLOS
Mira, generalmente nos das risa, nos diviertes, pero ahorita definitivamente no estamos de humor. A ella la van a correr de la uni por no cogerse a un maestro y a mí me cortó la novia por ser un pobre diablo.

HÉCTOR rechaza las palabras de CARLOS con un manotazo.

HÉCTOR
Los hombres graves y melancólicos se sienten más ligeros y se elevan durante un tiempo a su propia superficie con lo mismo que a los demás les hace ponerse graves: El odio y el amor.

Los jóvenes se miran entre sí perplejos.

HÉCTOR (CONT'D)
¡Ai' les encargo güeros!

El loco se aleja alegremente para hostigar a otras personas.

A lo lejos, los jóvenes observan a MIGUEL y SAGRARIO, quienes caminan felices y platicando tomados de la mano. Ambos reconocen a los muchachos y saludan con la mano. CARLOS y REYNA contestan confundidos, y de nueva cuenta se miran entre sí sin saber qué decir.

FIN

sábado, 1 de marzo de 2008

El débil oleaje de las nuevas didácticas

(Quizá este sea un ensayo tendencioso, malogrado y poseedor de opiniones obtenidas de lecturas superficiales debido a la prisa con la que fue escrito, pero quiero creer que posee alguna información digna de ser publicada en este lugar.)

Michel Foucault, en su libro Vigilar y Castigar, afirma que la institución de la escuela desciende directamente de sistemas represores y punitivos como la cárcel. Sistemas en donde se busca la creación de entes dóciles mediante la vigilancia constante y el control, cualquier actitud o conducta que se aleje de los estándares grupales debe ser castigada y redireccionada mediante sanciones y formas sutiles de tortura. La didáctica tradicional posee la mayoría de estas ideologías.

El maestro se posa al frente, y todos los alumnos lo observan. La superioridad del maestro se marca desde la misma elección de los nombres de los roles del salón de clases: Maestro, el superior, el supremo. Alumno, el no-iluminado, sin la luz del conocimiento, el ignorante. La disposición física de los salones de esta época seguía remarcando estos aspectos, los anfiteatros precisamente se utilizan para este propósito.

Increíblemente, la didáctica tradicional sigue en vigor con mucha fuerza en diversas escuelas alrededor del mundo, notablemente en universidades de mucha tradición en Estados Unidos, como Yale. El alumno es un ser anónimo, perdido entre la oscuridad del auditorio, casi sin voz y definitivamente sin voto alguno.

Pero el mayor crimen es utilizar este sistema en escuelas primarias, o aún más nefasto, en preescolares. Militarizar a los niños es sinónimo de aplastar sus espíritus y curiosidad nata. La didáctica tradicional emprende una desmantelación de la voluntad del individuo que es tan eficaz que se transforma en un promotor incansable de las voluntades ajenas, y hasta contrapuestas con sus intereses personales.

Este método efectivísimo ha logrado crear personas-engranes que salen de la escuela para cumplir un rol sumiso dentro de la sociedad represora y mediocre en donde operan.

El avance de la urbanización del los países de primer mundo, y de nuestro propio México, trajo como consecuencia necesidades distintas. La revolución industrial se había consolidado como un verdadero triunfo innegable e irreversible, que requería personas capacidades para tareas acordes a los métodos de producción que hacían girar el motor económico social. De este set de condiciones surgió la tecnología educativa, basada en objetivos, en logros tangibles, útiles y redituables para la sociedad.

Aunque en esencia incluye muchísima influencia de la didáctica tradicional, quizá podamos considerar este método como un avance debido a que ya se considera al estudiante como un constructor de su propio conocimiento, y no meramente un receptor pasivo de ideologías y contenidos teóricos. Aunque de nueva cuenta, el individuo sale de la escuela-simulacro con un rol específico a cumplir dentro de la sociedad.

Este sistema, al igual que la didáctica tradicional, existe todavía y tiene mucho seguimiento en sistemas como el de Colegio de Bachilleres, donde la educación se basa en objetivos específicos, adquiribles mediante simulacros de representación de la realidad y evaluados mediante exámenes y logros.

Una corriente que a mí en especial me agrada, y quizá sea evidente desde el planteamiento mismo de este ensayo, es la didáctica crítica, la cual basa la educación en la generación de una actitud crítica y analítica de absolutamente todo. Inclusive de la misma institución que la grea. Grandes exponentes de esta corriente son Paulo Freire y Celestin Freinet, éste último notable por enfocar la didáctica al individuo, aunque realizando actividades grupales, otorgando total libertad al estudiante, sobre todo niños.

En lo particular, no me ha tocado observar alguna escuela que siga al pie de la letra esta corriente. La mayor parte de las escuelas obligan a los estudiantes a usar uniforme (esto pueda interpretarse como una señal de que se pretende obtener individuos estandarizados). El humano realmente crítico es una amenaza para las bases mismas de una nación, sobre todo alguna donde impulsa símbolos sagrados e inviolables que deben ser venerados irracionalmente.

La psicodidáctica, con todos sus avances, ostenta una postura menos radical, pero ofrece un abanico más amplio de factores a considerar durante el aprendizaje y formación del estudiante. También evalúa de manera más completa su desarrollo y su enfoque es totalmente humanista.

Sin duda, el mayor atractivo que me ofrece este tipo de didáctica es el intento de corresponder plenamente al mundo real. Aunque este paradigma de escuela-simulación ya se había roto con la didáctica crítica, la psicodidáctica ofrece una acercamiento todavía mayor a la realidad. Las escuelas tradicionales generalmente poseen un mundo aparte, y cuando el alumno sale de ellas, debe reaprender y utilizar las técnicas de aprendizaje que la psicodidáctica ofrece desde el principio.

Es absurdo pensar en un mundo con Internet, computadoras, interactividad y realidades virtuales que posea escuelas tradicionales. Sin embargo proliferan y son impuestas por el estado. Los alumnos, de uniforme, se sientan ordenadamente en sus pupitres para que el profesor hable. El oleaje de las nuevas corrientes educativas (que ya no son tan nuevas) apenas comienzan a humedecer las playas escolares. La burocracia ha enterrado el progreso en nuestro México, mientras continúe el mismo sistema mediocre, creo que no podemos esperar otra cosa más que mediocridad.

martes, 12 de febrero de 2008

La edición: Asesina del bel-canto

Al que yo pienso como el asesino de la ópera, el cine, desarrolló un lenguaje que, según Kracauer, es descendiente directo de la fotografía, y por lo tanto resulta totalmente comprensible que en sus inicios, los hermanos Lumière intentaran plasmar la realidad mediante su novedoso invento llamado “cinematógrafo”. La primera película en la cual se cobró entrada, Sortie des Usines Lumière à Lyon (1895), muestra por menos de un minuto la salida de los trabajadores de una fábrica en Francia. La cámara permanece estática, y captura los movimientos que ocurren delante de ella para después proyectarlos a un público asombrado. La imagen se encuentra enmarcada de la misma forma en que una fotografía lo está, y se utilizaron similares reglas de composición. Se trata pues, tan solo de una fotografía con movimiento.



El cine hubiera continuado por este camino de “atracción circense” de no haberse desarrollado alguna especie de lenguaje que comunique información de maneras propias y únicas para el medio. La novedad de las imágenes en movimiento pasa rápido, pronto surgió la necesidad de construir algo más complejo encima de eso. Quizá uno de los primeros intentos provino también de los hermanos Lumière, con uno de sus filmes posteriores: L'Arroseur Arrosé (1985).



El corto resultó innovador por varios motivos: Fue el primero en describir una historia ficticia, acontecimientos que fueron planeados y ensayados exclusivamente para ser grabados con una cámara cinematográfica. Por otra parte, podemos distinguir “personajes” muy bien definidos, quienes juegan un rol dentro de la primitiva trama cómica. Convenciones seguramente imitadas del teatro. Además, esta película tiene la distinción de ser la primera en poseer su propio cartel publicitario:



Los hermanos Lumière no fueron capaces de predecir el rumbo del nuevo formato que establecieron, ni lograron ver las potencialidades narrativas que no escaparon al ojo de George Mélliès, un mago y director de cine contempráneo de los primeros.

En su película más notable, A voyage dans la lune (1902), utiliza una técnica narrativa un tanto diferente: La cámara sigue fija, pero graba actores disfrazados quienes actúan como si la pantalla del cine fuera un escenario teatral. Cuando trasncurre cierta escena, se “corta” a otra escena. Es decir, se corta el negativo, y se pega junto con una escena posterior, de manera que parece que el cambio de escenario es instantáneo. Además, múltiples efectos especiales fueron utilizados, como el recién descubierto “fade”, doble exposición y cortes contínuos. Muchas de estas tradiciones pueden encontrarse también en el teatro y la magia. Para complementar,  Mélliès escribió una narración que sería leída mientras la película era proyectada, debido a la carencia de diálogo. Al final de cuentas, la intención del director era crear una especie de “obra de teatro” a proyectarse con el cinematógrafo. Cabe destacar que esta película constituye uno de los primeros casos notables de piratería en el cine, debido a que Thomas Alva Edison realizó muchas copias ilegales de la cinta cuando llegó a Estados Unidos.



Las reglas de edición más avanzadas vendrían de parte de Edwin S. Porter, sobre todo en su cortometraje The life of an american fireman (1903). El director encontró muchas escenas sobre bomberos e incendiso filmadas con anterioridad por Thomas Alva Edison, así que decidió utilizarlas para crear su propia película. Esta idea es totalmente innovadora, ya que significa que el significado de cada toma o escena no está implícito, y puede variar depende del contexto, o de que imágenes la rodeemos.



En esta película los cortes no son utilizados meramente como un cambio de escenario, o como indicador de que la acción dentro de ese lugar había terminado, más bien trata de darnos información segmentada. Cada toma es una parte significativamente, y Porter introdujo la idea de que no es necesario mostrar todo lo que sucede en la historia, si no solamente los fragmentos significativos. De esta manera creó los rudimentos de los principios de edición que siguen utilizándose hasta la fecha.

Algo que no debemos pasar por alto es que en este momento es cuando surge el cine como un medio de expresión diferente. Hasta cierto punto, el cine anterior podría reemplazarse fácilmente por una fotografía (en el caso de los hermanos Lumière) o por una obra de teatro (en el caso de Mélliès) sin perder mucha información significativa. Sin embargo, la edición inventada por Porter es exclusiva del cine, por lo que se consolida como un ente individual y diferenciable.

El siguiente avance importante fue introducido por D. W. Griffith, quien utilizó los cortes como medio para aumentar la tensión dramática. Griffith dividía la acción en pedazos no para continuar con el movimiento, como Porter, si no para guiarnos como espectadores. Logra acrecentar la tensión intercalando pequeños detalles que nos envuelven en una especie de realidad simulada, y el efecto dramático es mucho mayor que simplemente mostrar las cosas como en una obra de teatro. En The birth of a nation (1915), Griffith describe el asesinato del presidente Lincoln mediante pequeños detalles e historias paralelas de diferentes personajes, ocultándonos información y proporcionándola siempre en función del drama. La pregunta primordial es: ¿Qué necesito que vea la audiencia? La edición sirve como una guía que nos va llevando de la mano hacia la conclusión emocional que desea el director.



El siguiente hito en la historia del cine vendría con Eisenstein, quien descubre que además de la fragmentación de la acción propuesta por Griffith, cada toma podría tener una carga significativa adicional a la acción descrita por ella. Su filme Bronenósets Potyomkin (1925), en una de las escenas más famosas de la historia, muestra cómo los cosacos hieren a una madre, cuyo bebé en carreola baja saltando por las escaleras entre la masacre. Aunque la acción pudo haber sido descrita con una sola toma, la fragmentación aquí no trabaja en función de la acción, si no del significado.



Los directores antes mencionados terminaron por consolidar el cine como un lenguaje de expresión visual con características propias. Los siguientes avances, como son el sonido, el color, la pantalla ancha (widescreen) y los efectos creados por computadora, no son más que añadidos menores. Quizá el avance más importante de fechas recientes sea la narrativa no lineal, que ha sido explotada por diversos directores desde los años sesentas, que no fue considerado por Kracauer, Einsestein o Reisz y Millar, por ejemplo.

Haciendo referencia a lo que dije en un principio, la realidad aplastante del cine vino a dar al traste con un género considerado en un tiempo como la máxima expresión de las artes: La ópera. Curiosamente, la última gran ópera, Turandot (1923) de Puccini, fue estrenada por las mismas fechas que la película que consagró al cine como expresión autónoma (Bronenósets Potyomkin).

Quizá la innumerable cantidad de detalles que surgen de lo cotidiano con el cine, o lo que el plasmarlo en celuloide nos hace ver, transformó a la ópera en una pantomima lamentable. Los intentos de mezclar el cine con la ópera han sido nada más que lamentables. Incluso la ópera es un medio que no es autónomo, es un subordinado de la música, la poesía y el teatro. Ahora las salas de cine son las que se llenan a reventar, los estrenos taquilleros son quienes crean las frases memorables y las estrellas de cine dominan el imaginario de la gente de todo el mundo. La estafeta ha sido entregada.


Bibliografía

Feldman, Simón (1998). La realización cinematográfica. México; Editorial Gedisa.
Reisz, Karel y Millar, Gavin (1968). The technique of film editing, second edition. Inglaterra; Focal Press.
Kracauer, Siegfried (1960). Teoría del cine. España; Paidós.
Einsestein, Sergei (1974). El sentido del cine. México; Siglo veintiuno editores, s.a. de c.v. Traducción de Norah Lacoste.
"La première séance publique payante", Institut Lumière, <http://www.institut-lumiere.org/francais/films/1seance/accueil.html>.